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Riego antiheladas

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RIEGO AGRÍCOLA
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En ocasiones, y sobre todo en zonas donde las heladas son escasas, de corta duración y de no excesiva magnitud, puede ser interesante aplicar un riego “a manta” antes de la llegada de las bajas temperaturas.

Este riego aumenta la capacidad calorífica del suelo gracias al elevado calor específico del agua. Este tipo de riegos solo se aconseja en terrenos muy llanos y con suelos poco permeables. En suelo arenosos, la superficie se seca pronto y además, debido al aumento de la conductividad en estado húmedo, la irradiación nocturna de calor puede ser muy importante.

Para determinar en que debe detenerse el funcionamiento de la instalación y dar por terminada la aplicación del riego antihelada, se admiten dos posibilidades:

  1. Continuar regando hasta que todo el hielo formado sobre los vegetales se haya fundido. Esto se producirá unas horas después de la salida del sol cuando las temperaturas ambientales son bastante superiores a 0 ºC.
  2. El anterior modo de actuación es seguro pero algunos autores creen que no es necesario actuar asi y se puede, en casi todos los casos, darse por terminada la aplicación del riego en el momento en que el termómetro de ambiente situado fuera de la parcela protegida muestre una marcha ascendente de temperaturas y alcance 0 ºC, aun cuando no se haya fundido el hielo.

En efecto es posible actuar según el segundo criterio, ya que la marcha ascendente de las temperaturas impedirá la helada, pero también se ha comprobado que que en las ocasiones en las que las diferencias  de temperaturas entre el termómetro húmedo y seco es muy grande, han podido producirse daños debido a la evaporación del agua. Como consecuencia cuando se observe que la marcha ascendente de las temperaturas es muy lenta y que el aire está muy seco (gran diferencia de temperaturas entre los termómetros húmedo y seco) se debe continuar regando hasta que las temperaturas sean francamente positivas o se funda el hielo. Si se observa que las temperaturas llevan una marcha francamente ascendente (superior a 2 ºC por hora) y la humedad relativa es alta, puede darse por terminada la defensa en el momento en que el termómetro ambiente alcance los 0ºC.

Es absolutamente necesario que la instalación funcione continuamente sin que se produzcan interrupciones, ya que, en otro caso, no habría nuevos aporte de calor por cambio del estado del agua y la capa de hielo formado se subenfriaría, con el consiguiente daño parta la planta.

En la práctica se ha comprobado que hasta temperaturas de -5ºC pueden admitirse interrupciones de 5 minutos sin producirse daños. Para temperaturas mas bajas pueden aparecer daños con un par de minutos de interrupción, por este motivos se recomienda que no existan interrupciones.

En el siguiente cuadro se indican las temperaturas de protección y los tiempos máximos de parada con diversas pluviometrías y viento de 0,5 m/seg.

Pluviometríamm/hora Tiempos de parada en minutos
1 2 3 4
1,5 -4,5 -4,0 -3 -2,5
3 -6 -5,5 -5 -4,5
4,5 -7,5 -6,5 -5,5 -5
6 -9,3 -8,5 -7,9 -6

La instalación de riego por aspersión debe ponerse en marcha con suficiente anticipación.

Para determinar el momento en que debe ponerse en marcha la instalación, es conveniente ir anotando las lecturas realizadas sobre los aparatos de control

  • Termómetro de ambiente.
  • higrómetro.
  • Anemómetro.

desde la caída de la tarde. En estos momentos bastará con ir haciendo lecturas cada hora y, a medida que nos vayamos acercando a las temperaturas críticas, se realizarán las lecturas cada media, e incluso, cada cuarto de hora.

La temperatura del aire para la cual la superficie húmeda de la planta puede alcanzar valores críticos (entre 0ºC y -0,5ºC) queda recogida en los siguientes cuadros.

Temperatura del aire a la que debe ponerse en marcha la aspersión para un descenso de temperatura de normal a rápido

Temp——-HR 10 9,5 9 8,5 8 7,5 7 6,5 6 5,5 5 4,5 4 3,5 3 2,5 2 1,5 1 0,5 0
40 1,8 2,0 2,4 2,6 2,8 2,9 3,2 3,4 3,6 3,8 4,0 4,2
42 1,4 1,8 2,0 2,2 2,4 2,6 2,8 3,2 3,4 3,6 3,8 3,8 4,0
44 1,0 1,4 1,6 1,8 2,2 2,4 2,6 2,8 3,0 3,2 3,4 3,6 3,8
46 0,8 1,0 1,2 1,6 1,8 2,0 2,2 2,6 2,8 3,0 3,2 3,4 3,6
48 0,4 0,6 1,0 1,2 1,4 1,8 2,0 2,2 2,4 2,6 3,0 3,2 3,4
50 0,0 0,2 0,6 0,8 1,2 1,4 1,6 2,0 2,2 2,4 2,6 2,8 3,2 3,4
52 0,0 0,2 0,6 0,8 1,2 1,4 1,6 2,0 2,2 2,4 2,6 2,8 3,0
54 0,0 0,2 0,6 0,8 1,0 1,4 1,6 1,8 2,2 2,4 2,6 2,8 3,0
56 0,0 0,2 0,4 0,8 1,0 1,4 1,6 1,8 2,2 2,4 2,6 2,8
58 0,0 0,2 0,4 0,8 1,0 1,4 1,6 1,8 2,2 2,5 2,6
60 0,0 0,2 0,4 0,8 1,0 1,4 1,6 1,8 2,2 2,4 2,5
62 0,0 0,2 0,6 0,8 1,0 1,4 1,6 1,8 2,2 2,4
64 0,0 0,2 0,6 0,8 1,2 1,4 1,6 2,0 2,2
66 0,0 2,2 0,6 0,8 1,2 1,4 1,8 2,0
68 0,0 0,4 0,6 1,0 1,2 1,4 1,8 2,0
70 0,0 0,4 0,6 1,0 1,2 1,6 1,8
72 0,2 0,4 0,8 1,0 1,2 1,6
74 0,0 0,2 0,4 0,8 1,0 1,4 1,5
76 0,0 0,2 0,6 0,8 1,2 1,4
78 0,0 0,4 0,6 1,0 1,2
80 0,2 0,4 0,8 1,0
82 0,0 0,2 0,6 0,8
84 0,0 0,4 0,6 1,0
86 0,2 0,4 0,8
88 0,0 0,2 0,6
90 0,0 0,4 0,5
92 0,2 0,4
94 0,0 0,2
96 0,0
98 0,1
100 0,0

Temperatura del aire a la que debe ponerse en marcha la aspersión cuando el descenso de temperatura es lento (< 1ºC/h) y con viento flojo (< 1,5 m/s)

 

Temp——-HR 10 9,5 9 8,5 8 7,5 7 6,5 6 5,5 5 4,5 4 3,5 3 2,5 2 1,5 1 0,5 0 -0,5
40 1,0 1,2 1,6 1,8 2,0 2,2 2,4 2,6 2,8 3,0 3,2 3,4 3,5 3,5
42 0,6 1,0 1,2 1,4 1,6 1,8 2,0 2,4 2,6 2,8 3,0 3,0 3,2 3,4
44 0,2 0,6 0,8 1,0 1,4 1,6 1,8 2,0 2,2 2,4 2,6 2,8 3,0 3,2
46 0,0 0,2 0,4 0,8 1,0 1,2 1,4 1,8 2,0 2,2 2,4 2,6 2,8 3,0
48 -0,4 -0,2 0,2 0,4 0,6 1,0 1,2 1,4 1,6 1,8 2,2 2,4 2,6 2,8 3,0
50 -0,5 -0,2 0,0 0,4 0,6 0,8 1,2 1,4 1,6 1,8 2,0 2,4 2,6 2,8
52 -0,5 -0,2 0,0 0,4 0,6 0,8 1,2 1,4 1,6 1,8 2,0 2,2 2,4 2,5
54 -0,5 -,02 0,0 0,2 0,6 0,8 1,0 1,4 1,6 1,8 2,0 2,2 2,4
56 -0,5 -0,4 0,0 0,2 0,6 0,8 1,0 1,4 1,6 1,8 2,0 2,2
58 -0,5 -,04 0,0 0,2 0,6 0,8 1,0 1,4 1,6 1,8 2,0
60 -0,5 -0,4 0,0 0,2 0,6 0,8 1,0 1,4 1,6 1,8 2,0
62 -0,5 -0,2 0,0 0,2 0,6 0,8 1,0 1,4 1,6 1,8
64 -0,5 -0,2 0,0 0,4 0,6 0,8 1,2 1,4 1,6
66 -0,2 0,0 0,4 0,6 1,0 1,2 1,4 1,5
68 -0,5 -0,2 0,2 0,4 0,6 1,0 1,2 1,4
70 -0,5 -0,4 -0,2 0,2 0,4 0,8 1,0 1,2
72 -0,5 -0,4 0,0 0,2 0,6 0,8 1,0
74 -0,5 -0,4 0,0 0,4 0,6 0,8
76 -0,5 -0,2 0,2 0,4 0,6 1,0
78 -0,5 -0,4 -0,2 0,2 0,4 0,8
80 -0,5 -0,4 0,0 0,2 0,6
82 -0,5 -0,2 0,0 0,4 0,5
84 -0,5 -0,4 -0,2 0,2 0,4
86 -0,5 -0,4 0,0 0,2
88 -0,5 -0,2 0,0
90 -0,5 -,04 -0,2
92 -0,5 -0,4 0,0
94 -0,5 -0,2
96 -0,5 -0,4
98 -0,5 -0,4
100 -0,5

 

El manejo de estos cuadros se hara como sigue. Imaginemos que tenemos tres puntos de medición A, B y C, y que vamos comprobando a lo largo de la tarde que el enfriamiento se va produciendo rápidamente (caída de la temperatura superior a 1ºC por hora), utilizaremos la tabla primera

Medición en el momento de la puesta del sol.

Punto de medición Temperatura ºC Humedad relativa Temperatura crítica del aire Comienzo de la aspersion
A 4 60 1,8 ºC 1,8 ºC
B 4,5 60 1,6 ºC
C 5 57 1,7 ºC

Consecuencia: Esperar.

Medición una hora mas tarde.

Punto de medición Temperatura ºC Humedad relativa Temperatura crítica del aire Comienzo de la aspersion
A 2,5 69 1,7 ºC 1,7 ºC
B 3 67 1,6 ºC
C 4 62 1,6 ºC

Consecuencia: Esperar, pero hacer la próxima medición media hora más tarde.

Medición madia hora mas tarde.

Punto de medición Temperatura ºC Humedad relativa Temperatura crítica del aire Comienzo de la aspersion
A 1,5 64 1,5 ºC 1,5 ºC
B 2 74 1,4 ºC
C 2,5 71 1,4 ºC

Consecuencia: Comenzar la aspersión inmediatamente.

En el caso de que el descenso termométrico observado sea lento (inferior a 1ºC por hora) y la velocidad del viento menor de 1,5 m/sg, se aplicará el cuadro segundo pero si durante el transcurso de las observaciones cambiaran las condiciones del enfriamiento o la velocidad del viento, se pasaría utilizar la primera.

El tamaño corresponde a “gota fina”. Las gotas gruesas resbalan sobre el follaje y caen al suelo sin sufrir congelación.

Tiene que evitarse la excesiva pulverización o nebulización (exceso de presión o boquilla muy pequeña), ya que las gotas se congelarían en el aire sin ceder calor a la planta (el cambio de estado del agua debe producirse sobre la superficie vegetal).

Disposición de los equipos de riego por aspersión

Hay que lograr que el equipo de riego proporcione una lluvia fina que cubra de modo uniforme toda la parcela objeto de la defensa antihelada.

Para lograrlo es absolutamente necesario conocer la curva de precipitación del aspersor que vamos a utilizar con la presión y tobera que vamos a utilizar. Esta es una característica que depende de la construcción del aspersor y que es absolutamente necesario conocer por todo proyectista de este tipo de instalaciones.

Combinamos estas curvas individuales de modo que se obtenga un recubrimiento uniforme sin excesivos solapes. En este sentido las disposiciones de los aspersores a “tresbolillo” ofrece mejores resultados que la disposición en “cuadrado” o en “rectángulo”

Velocidad de rotación del aspersor

Los mejores resultados se han obtenido con regadores de giro lento. Aunque se utilizan aspersores cuya velocidad de rotación varía de 0,5 a 1,5 r.p.m, es corriente utilizarlos con velocidad próxima a una vuelta por minuto.

El calor irradiado por el suelo y la vegetación durante una noche de helada de irradiación varía entre 0,1 y 0,3 calorías por cm2 y minuto. Esta cifra representa un mínimo de 600.000 y un máximo de 1.800.000 kcal por hectárea y hora durante estas noches de helada.

Teniendo en cuenta que el calor de congelación del agua es de 80 calorias por gramo, para compensar las pérdidas de calor será necesario:

Mínimo= 600.000/80 = 7.500 kg/ha .h = 0,75 mm/h.

Máximo = 1.800.000/80 = 22.500 kg/ha. h = 2,25 mm/h.

LAs dotaciones empleadas normalmente son de 2 a 3 mm por hora (es decir, e 20.000 a 30.000 litros de agua por ha y hora), compensan de 3 a 4 veces el calor perdido en las noches de débil radiación pero son muy justas para las noches de fuertes enfriamientos. Si estas pérdidas por irradiación se suman fuertes enfriamientos por advención, habrá que recurrir a dotaciones mayores.

En el siguiente cuadro se resume los ensayos realizados por distintos autores en la determinación de dotaciones para defender los cultivos de temperaturas extremadamente bajas.

AUTOR Precipitaciones Temperaturas mínimas defendidas
Whitte 9 mm/hora -12,5 ºC
Rogers 4,2 mm/hora -3 ºC
Busch 3,6 mm/h -5 ºC
Rogers 2,5 mm/h -4 ºC
Pluimakers 1,7 mm/h -3,5 ºC

Las grandes dotaciones de agua proporcionan mayor seguridad y permiten defender la planta de temperaturas muy bajas. Sin embargo es importante definir exactamente la cantidad de agua necesaria y no excederse en su aplicación por los siguientes motivos:

En esta época el suelo está, normalmente, bastante húmedo, las grandes dotaciones motivan con frecuencia su encharcamiento.

La aplicación de grandes cantidades de agua motivan la formación de una gran capa de hielo que produce rotura de ramas, a menos que se utilicen tutores o soportes.

Para la defensa antihelada mediante riego por aspersión es necesaria la existencia de bajas temperaturas para que haya formación de hielo sobre la vegetación.

Versión móvil: Habilitado